010. Ver, ver, ver

Para descubrir comparaciones y metáforas en el mundo, es preciso servirse de nuestra capacidad de asociación. Todos disponemos de ella, aunque muy pocos la tengan en cuenta al sentarse a escribir. En cualquier instante, misteriosamente empiezan a establecerse relaciones insólitas: se enlazan ideas, recuerdos, hechos. De pronto nos presentan a una persona, y su nombre lo asociamos a alguien con quien siempre nos sentimos a gusto y el inconsciente nos predispone a llevarnos bien con este nuevo amigo. A veces, el mero recuerdo de un olor, de una forma o de una mirada, nos lleva a lugares insospechados, a otra circunstancia, a un tiempo distinto. A aquel momento en que caminábamos por la arena y notamos que el agua tenía una tonalidad diferente, y miramos el horizonte, y en el cielo...

En el cielo, las nubes se revolcaban como ballenas ebrias.

La última tormenta de Carlos Gardini

 

 MdM nos propone que:

  • Nos asomemos por la ventana y miremos el cielo, con calma, despacio: hay mucho para ver.
  • Escribamos una lista de lo que hemos visto: estrellas, nubes, azules, rojos, transparencias, claridades, relámpagos, tinieblas. Acompañemos cada sustantivo con un adjetivo.
  • Permitamos que el cerebro empiece libremente con su trabajo de tejer asociaciones. Nos apoyaremos en las siguientes preguntas: ¿A qué se parece lo que he visto? ¿Qué música haría ese cielo si fuera sonoro? ¿Cómo reaccionaría mi sentido del tacto si yo pudiera alcanzar con la mano el cielo y sus fenómenos?
  • Escribamos lo que se nos ocurra, sin pensar. Conservemos las imágenes: tal vez algún día podremos incluirlas en un texto. Una vez corregidas, por supuesto.

Si siempre miráramos el cielo como si fuera la primera vez, tarde o temprano escribiríamos algo tan deslumbrante como Carlos Gardini o tan poético y extraño como Ernesto Sabato en Sobre héroes y tumbas

Un misterioso acontecimiento se produce en esos momentos: anochece.

Conviene recordar las tres palabras que dan título a esta nota, a la hora de sentarse a inventar... o cuando les declaremos la guerra a los dragones.

 

Fuente: Taller de corte y corrección de Marcelo di Marco