003. De las propiedades del vidrio

En 1954, el joven Ernest Hemingway descubrió un tesoro. Tenía dieciocho años y acababa de ingresar en el diario Kansas City Star.

En cada uno de los escritorios de los periodistas, el jefe de Redacción había dejado un papelito bajo la cubierta de vidrio. Decía, sencillamente:

Escriba con frases claras y concisas.

No se haga el artista.

Hemingway siguió esa máxima durante toda su carrera. Con el tiempo logró convertirse en una leyenda viviente que habría de influir en generaciones de escritores. Mediante su estilo despojado talló frases concretas y precisas, líneas en las que no sobra ni falta nada.

Una de las siguientes oraciones pertenece a su cuento "Un día de espera":

  • El día se había presentado sin nubes visibles, y el frío se hacía uno con la claridad imperante.
  • Era un día claro y frío.
  • El astro rey enviaba sus dulces rayos bañando ligeramente la tierra, creando de este modo una bonita claridad que, junto a la baja temperatura, otorgaba por cierto al paisaje un paradójico aspecto entre luminoso y levemente destemplado.

Releed las oraciones atentamente, y marcad la que considereis auténtica.

Ante la duda, buscad el significado del término"concisión".

Si la duda persiste, no perdais la esperanza: seguid leyendo esta guía.

 

Fuente: Taller de corte y corrección de Marcelo di Marco.