005. Amanecer con el vampiro

En literatura no hay preceptos que valgan. ¿Desde dónde pensar entonces nuestras descripciones, nuestras imágenes? Desde nosotros mismos, ni más ni menos. La salida del sol no tiene por qué seguir el cánon de la "belleza tradicional", o ser producto de lo que los demás consideren "hermoso". Si nos sentimos melancólicos, por ejemplo, difícilmente advertiremos un amanecer radiante; tanto sol, incluso, quizá nos acentúe la tristeza.

Nuestra aurora tampoco tiene por qué ser quieta, estática, contemplativa. Veamos cómo Bram Stoker, maestro de la noche, aprovecha la progresión de la aurora en dos momentos de su Drácula:

En cuanto a los demás, apenas si nos atrevíamos a respirar. La habitación recibía cada vez mayor claridad, desde afuera. El profesor me hizo señas de que descorriera las cortinas, aunque no pronunció palabra alguna. Lo hice, y el día pareció estar a punto de inundar de sol nuestro cuarto. Una veta de rosa entró por la parte superior de la ventana, y su luz se desparramó, difusa, por toda la habitación.

Y así nos quedamos, hasta que las tonalidades rojizas de la mañana comenzaron a teñir la nieve que nos rodeaba. Yo me sentía desolado y tenía miedo, estaba lleno de terror y espanto. Pero cuando ese magnífico sol comenzó a trepar por el horizonte, me volvió la vida. A los primeros indicios del amanecer las figuras de las tres mujeres se disolvieron en una bruma que, poco a poco, se fue alejando, en la dirección del castillo, y finalmente desaparecieron, en medio de torbellinos de nieve y polvo transparente.

MdM nos propone que:

  • Releamos los textos.
  • Consideremos los elementos que Stoker va agregando.
  • Subrayemos los sustantivos. Como medida precautoria, tened muy cerca una ristra de cabezas de ajo.
  • Transformemos el amanecer que escribimos (véase la nota 4).
  • Procuraremos, en no más de diez líneas, darle movimiento e integrar la descripción a un tono narrativo.
  • Como ayuda, intercalaremos en puntos estratégicos algunas de las siguientes palabras: entonces, minutos, corría, mientras, tren, lobos, subían, camino, así, reloj, lentamente, auto, paulatina.

 

Fuente: Taller de corte y corrección de Marcelo di Marco