001. Elogio de la corrección

Cualquier persona, con independencia de su formación y extracción social, puede mejorar su estilo en cuanto elimina el ripio, las imperfecciones.

Abelardo Castillo hablaba de su gran obsesión: alcanzar la forma expresiva perfecta (conversación con Daniel Freidemberg, publicada en Clarín en 1992).

"Creo que todo puede ser corregido —decía—. Reescribir es hacer otra cosa con un texto, y corregir es tratar de modificar ese texto dentro de las pautas que te plantea". “No se puede enseñar a escribir, pero sí a corregir” —aseguraba.

Borges corregía sus textos sin parar, Valéry solo publicaba cuando llegaba al hartazgo de la corrección; Castillo eliminaría las ediciones anteriores de sus libros para volver a corregir sus textos. Para él, la corrección era ante todo una actitud ética respecto del significado profundo de la escritura: "En la literatura y en la vida en general, hacer menos de lo que se puede hacer me parece que es un rasgo de mala conducta".

Existe una confusión generalizada: para muchos escritores, pulir, modificar, ajustar o retocar el texto es un trabajo impensable; peor todavía: innecesario. Esta actitud tiene que ver con una idea equivocada del término “inspiración”, con cierto culto a “la fidelidad a uno mismo”. Sin embargo, íntimamente sospechan que “en sus escritos —al igual que en los de todos los escritores, expertos o no— discurren dragones terribles, capaces de matar una idea de por sí brillante, de desmoronar una invención novedosa, de ahuyentar al lector más paciente” —dice MdM—. Aún así, la tentación de dejar las cosas tal cual es poderosa. Se leen hasta la saciedad y al no ser capaces de ver los defectos, acaban por enamorarse del texto. Muchos coordinadores de talleres literarios hacen hincapié en la "producción original", en el "sacar afuera", en "vencer el temor a la página en blanco". Animan a escribir, pero no es suficiente. Hay que complementarlo con algo esencial en el arte de escribir: la corrección.

Fuente: Taller de corte y corrección de Marcelo di Marco