004. Pavada de prosa

Una de don Miguel de Cervantes Saavedra:

Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos cabellos, y apenas los pequeños y pintados pajaritos con sus arpadas lenguas habían saludado con dulce y meliflua armonía la venida de la rosada aurora...

Martín de Riquer, un sabio, explica que este fragmento del segundo capítulo del Quijote es una sangrienta parodia del estilo pomposo de las novelas de caballería. Los lectores contemporáneos del Manco se divertían de lo lindo, porque pescaban al vuelo el sentido de la caricatura. Sin embargo, sigue Riquer, no faltó quien creyera que esta descripción del amanecer estaba escrita en serio. Incluso, llegaron a considerar el fragmento como "modelo de prosa".

Y vosotros, lectores, ¿cómo os las ingeniaríais para describir una aurora?

Os propongo que:

  • Recordéis un amanecer, ese en que os sentisteis en armonía con el mundo.
  • Situéis la acción en un escenario determinado, para poder aprovechar sus posibilidades sonoras y visuales.
  • Escribáis la imagen en dos o tres líneas.

Pero primero disfrutad del sentido visual de Li Po, un poeta chino de la dinastía T'ang, novecientos años anterior a Cervantes:

Atravesé el Arroyo Blanco

por su cauce más estrecho,

cuando la aurora apenas hendía

la maraña de estrellas

y se deshacía de las sombras.

Fuente: Taller de corte y corrección de Marcelo di Marco