Me encuentro en mi habitación, a punto de dormir después de un largo día de trabajo. Mis ojos van cerrándose y en la oscuridad de mis párpados aparece él. Es un hombre joven, alto, de una tez blanquecina, lleva un traje negro muy elegante, sus grandes ojos me observan con intensidad. A pesar de lo extraña que es su piel, es guapo. Me ruega que le ayude, que me necesita. Luego, se esfuma y al fin puedo abrir los ojos. Fue una pesadilla, digo para tranquilizarme, eso es todo.
Aparece una noche más, esta vez sin una de sus piernas. Que...
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Continúo las correcciones sugeridas...
Cogí su mano,.... ...