"El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo".
Pablo llegó temprano al estadio, pues no quería perderse el clásico de clásicos; sin embargo, desobedeciendo la recomendación de prudencia de su anciano padre, no puede resistir la tentación de lucir en su muñeca izquierda el reloj recién adquirido, de marca falsa, que imita exactamente al Rolex. Se acomodó en la tribuna lateral, exactamente tras la portería norte del estadio. Su equipo perdía por la mínima diferencia y el árbitro, muy justificadamente, decreta un penalty a...
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Continúo las correcciones sugeridas...
Cogí su mano,.... ...