Cuando Jerónimo caminaba hacia el bar que frecuentaba últimamente, se tropezó con David, un gran amigo a quien no veía hace varios años.
— ¡Qué alegría verte por acá!
— ¡Cuánto tiempo sin saber de ti!
— ¿Qué andas haciendo?
— Estaba dando un paseo nocturno, ya sabes, para refrescarme un poco. No me imaginé encontrarte por aquí.
— Yo tampoco... ¿Me acompañas a tomar algo? — le propuso Jerónimo— Hace mucho que no hablamos.
David asintió y entraron a un pequeño bar gay que había en la esquina. Desde...
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Continúo las correcciones sugeridas...
Cogí su mano,.... ...