Río Jarama que conduces presto
el sentimiento del ánima en vida
y que acaricias con esa sentida
corriente el valle con altivo gesto,
¿adónde encaminas aquel enhiesto
cauce que besando entre su crecida
orilla va, y que a la vista convida
a contemplar su camino dispuesto?
Campos que os bañáis en el agua pura
de este río preclaro y compungido
que llorando va con tanta amargura
lo que de beldad Madrid ha perdido,
no os quejéis, pues resta tal donosura,
que aún se levanta aquél malherido .
