Raúl acudía a su cita diaria en un antro recóndito a las afueras. Allí le esperaba ella, su perdición(no nos cuentes el final). El tiempo se paraba en aquel lugar. Al regresar al hogar: mentiras, reproches y lágrimas…
Sus días transcurrían pendiente del reloj,.dDeseando cada día volver a verla. Todo perdía sentido al estar frente a ella, su matrimonio, sus hijos y su futuro. Nada importaba, nada ¿recordaba?.
Las visitas aumentaban convirtiéndoseaumentaron hasta convertirse en una obsesión destructiva. Cegado por una melodía repetitiva e hipnotizado por sus colores. Presa del dinero fácil(No me convence esta frase. El dinero no es fácil).
Llego al límite y obtuvo el premio, lo perdió todo(¿? ¿Obtuvo el premio o lo perdió todo?). Jugó su última moneda antes de saltar al vacío.
Presa del dinero fácil es porque ellos piensan que es un dinero fácil, que van a ganar un dineral por una partida bien jugada y eso es lo que los engacha.
"Obtuvo el premio, lo perdió todo" lo de obtuvo el premió es una ironía. El premio que se obtiene es siempre perderlo todo. Siempre hablando de una persona que es adicta al juego, claro.
"Nada recordaba" quería decir que ellos cuando estan delante de la máquina no se acuerdan de nadie ni nada. No piensan los problemas que estan creando a los demás y al él mismo con esa adicción, todo esto lo piensan más tarde, cuando ya están perdidos y endeudados.
Vaya voy a la inversa, primero el relato acabado y luego las correcciones. La ironía del premio me parece acertada. La expresión dinero fácil es verdad que es una frase cliché. Yo también he caído en su uso. Pero creo que más que por eso sobra porque la ludopatía no se mueve por dinero. Es la emoción del juego, es el riesgo, es la falsa sensación de control sobre lo que te rodea. Creo que por el "dinero fácil" solo juegan los chinos que según una leyenda urbana dominan los trucos de la dichosa máquina. Un abrazo.
¿Por qué tanto apuro en revisar frases que quizá desaparezcan en alguna revisión?
Vamos a ver. Una cosa es la complejidad y otra la complicación.
En el escrito se nota un afán por ocultar que "ella" es una máquina tragamonedas, cuando podría mencionarse sin pérdida. El texto no trata sobre la maquinita sino sobre lo que le ocurre al personaje. Entonces, ¿de qué sirve ocultarlo? Céntrate en él, conviértete en él, sufre con él, sé él.
Echo en falta un elemento fundamental si se quiere sacar la narración de la anécdota pura y llana: el conflicto. Lo que tenemos es a un ludópata que lo pierde todo y se mata. El que arruine a su familia y su vida es una consecuencia, una extensión, en los términos del relato.
Entonces (y cito a Piglia, que viene muy al caso) "En uno de sus cuadernos de notas, Chejov registró esta anécdota: "Un hombre, en Montecarlo, va al casino, gana un millón, vuelve a casa, se suicida". La forma clásica del cuento está condensada en el núcleo de ese relato futuro y no escrito.
Contra lo previsible y convencional (jugar-perder-suicidarse), la intriga se plantea como una paradoja. La anécdota tiende a desvincular la historia del juego y la historia del suicidio. Esa escisión es clave para definir el carácter doble de la forma del cuento."
¿Por qué tanto apuro en revisar frases que quizá desaparezcan en alguna revisión?
Porque, mientras existan, de ellas se aprende y se quedan guardadas en la caja de herramientas.
Tampoco estoy de acuerdo en que haya que desvelar que "ella" es una máquina. Aunque no sea la protagonista, sí es una pieza clave. Ocultarla tiene el fin de sorprender. No veo nada malo en eso. Si me apuras, se podría hablar de "ella" en todo el relato sin desvelar nada, y la historia sería válida. Cada lector sustituirá "ella" por lo que quiera: una máquina tragaperras, una mujer, una Thermomix...
Estoy de acuerdo con, Miguel. Mi intención al escribir esta historia y no nombrar directamente quien es ella, era un poco la sorpresa que se desvela a medida que lees. Aunque en un principio puse "ella, su perdición" tampoco indicaba que fuera una máquina, podría ser igual una mujer. Pero entendi que así quedaba mejor.
Aunque las frases desaparezcan después de la revisión es cierto que se aprende y si se eliminan es porque ves el error, igual que si es un punto o una coma mal colocada.
Y puestos a decir, diré que esta historia esta basada en alguien que conozco muy bien, por eso sé lo que piensan y lo qué no cuando estan jugando. Sé las consecuencias. Te aseguro que sufrí y me centre en él al escribirlo. Vamos, que este micro es el único que es más o menos real, aunque por suerte él no salto al vacío.
Estoy contigo. Es un micro. Me parece que más profundidad en el personaje apagaría la chispa. No mencionar la máquina tragaperras expresamente es un elemento más de la sorpresa. Aunque antes de llegar a la última línea ya se intuyé a quien te refieres. Un saludo
Respeto la opinión, sólo que me parece más productivo ir de lo más grueso a lo más fino. Aunque se llegue en un segundo paso, las correcciones frase a frase se hacen igual.
Del mismo modo sostengo el texto siempre pertenece al autor y es libre para decidir qué hacer con él.
Yo creo que en este caso se nota el afán por ocultar que "ella" es una ruleta (a mí me pareció eso, pero sirve también máquina tragaperras, claro), y esa intención hace que el efecto sorpresa se pierda, porque es forzado. No consigue engañar al lector, de manera que no lo sorprende.
Me parece muy interesante fijar nuestra atención en el conflicto. Don Enrique (Enrique A. Imbert) dice en Teoría y Técnica del cuento:
La función cuentística nace, pues, cuando alguien se desvía del curso actual de una conversación y se pone a recordar una ocurrencia.
Lo que urge al cuentista es impresionar a los lectores más con una acción que con los agentes de la acción; con la singularidad de una aventura más que con el carácter del aventurero. Se ajusta a la trama de la acción. El lector de un cuento literario, no quiere descripciones ni comentarios sobre lo que siente y piensa el protagonista. Quiere enterarse de lo sucedido, y de un sola vez. La breve unidad de un cuento consiste en que los hilos de la acción narrada se urden en una trama; y todas las tramas pueden reducirse a un número limitado de conflictos.
Cegado por una melodía repetitiva e hipnotizado por sus colores.
"Ella" puede ser cualquier cosa (femenina singular) que el lector se imagine. No se engaña al lector, simplemente se le da poca información para que éste imagine. Cuando se le da la pista para la solución, si lo que imaginó coincide con la solución: no hay sorpresa. Si no, sí. ¿Por qué se pierde la sorpresa? ¿Por qué es forzada? ¿Cómo es una sorpresa no forzada? ¿Y forzada?
Creo que en un relato tan corto, desviar la atención del protagonista que, al fin y al cabo, es el ludópata y concentrarla en la "máquina", le resta protagonismo (permitidme la redundancia) al verdadero prota.
Por eso creo que, recurrir a ese efecto de sorpresa en este caso, no tiene mucho sentido porque hace que desviemos nuestra atención de lo verdaderamente importante: la víctima del juego.
A eso me refería con centrar nuestra atención en el conflicto, como también apuntaba Óscar.
En un cuento hay dos elementos a manejar: los indicios y los distractores. Si se omiten los primeros, se cae, casi seguro, en el deus ex machina. El final, en vez de sorprender decepciona.
Los distractores son indicios falsos. Recuerdo un cuento en el que el prota se la pasa consultando el reloj, en el desenlace se descubre que el dato carece de importancia (al mismo tiempo los verdaderos indicios cierran con perfección de... relojero). El autor, con habilidad, ha sembrado las dos cosas párrafo a párrafo.
Ahora, aquí hablamos de un texto que no llega a la docena de frases cortas. Lograr intriga, que el lector se involucre en la trama, si ser imposible, es muy difícil.
Comentarios
Te dejo las primeras
Te dejo las primeras observaciones, Verónica.
Miguel
Hola, Miguel.
Hola, Miguel.
Presa del dinero fácil es porque ellos piensan que es un dinero fácil, que van a ganar un dineral por una partida bien jugada y eso es lo que los engacha.
"Obtuvo el premio, lo perdió todo" lo de obtuvo el premió es una ironía. El premio que se obtiene es siempre perderlo todo. Siempre hablando de una persona que es adicta al juego, claro.
"Nada recordaba" quería decir que ellos cuando estan delante de la máquina no se acuerdan de nadie ni nada. No piensan los problemas que estan creando a los demás y al él mismo con esa adicción, todo esto lo piensan más tarde, cuando ya están perdidos y endeudados.
Corrijo ahora mismo los errores. Muchas gracias.
A lo mejor sería conveniente
A lo mejor sería conveniente remarcar esa ironía:
Miguel
De todos modos, es una frase
De todos modos, es una frase cliché que convendría no usar.
Geli
Hola, Geli y Miguel.
Hola, Geli y Miguel.
Gracias a los dos. Rectifico lo de "obtuvo el premio". Lo del dinero fácil lo elimino si a los dos os parece que sobra.
Un abrazo.
Vaya voy a la inversa,
Vaya voy a la inversa, primero el relato acabado y luego las correcciones. La ironía del premio me parece acertada. La expresión dinero fácil es verdad que es una frase cliché. Yo también he caído en su uso. Pero creo que más que por eso sobra porque la ludopatía no se mueve por dinero. Es la emoción del juego, es el riesgo, es la falsa sensación de control sobre lo que te rodea. Creo que por el "dinero fácil" solo juegan los chinos que según una leyenda urbana dominan los trucos de la dichosa máquina. Un abrazo.
DavidRubio
¿Por qué tanto apuro en
¿Por qué tanto apuro en revisar frases que quizá desaparezcan en alguna revisión?
Vamos a ver. Una cosa es la complejidad y otra la complicación.
En el escrito se nota un afán por ocultar que "ella" es una máquina tragamonedas, cuando podría mencionarse sin pérdida. El texto no trata sobre la maquinita sino sobre lo que le ocurre al personaje. Entonces, ¿de qué sirve ocultarlo? Céntrate en él, conviértete en él, sufre con él, sé él.
Echo en falta un elemento fundamental si se quiere sacar la narración de la anécdota pura y llana: el conflicto. Lo que tenemos es a un ludópata que lo pierde todo y se mata. El que arruine a su familia y su vida es una consecuencia, una extensión, en los términos del relato.
Entonces (y cito a Piglia, que viene muy al caso) "En uno de sus cuadernos de notas, Chejov registró esta anécdota: "Un hombre, en Montecarlo, va al casino, gana un millón, vuelve a casa, se suicida". La forma clásica del cuento está condensada en el núcleo de ese relato futuro y no escrito.
Contra lo previsible y convencional (jugar-perder-suicidarse), la intriga se plantea como una paradoja. La anécdota tiende a desvincular la historia del juego y la historia del suicidio. Esa escisión es clave para definir el carácter doble de la forma del cuento."
Pueden leer el texto completo aquí.
Fin de la digresión.
Parafraseando a James Cagney, escribir es muy fácil: sólo hay que ponerse frente al teclado y decir la verdad.
Una bicoca, vamos.
Saludos
¿Por qué tanto apuro en
Porque, mientras existan, de ellas se aprende y se quedan guardadas en la caja de herramientas.
Tampoco estoy de acuerdo en que haya que desvelar que "ella" es una máquina. Aunque no sea la protagonista, sí es una pieza clave. Ocultarla tiene el fin de sorprender. No veo nada malo en eso. Si me apuras, se podría hablar de "ella" en todo el relato sin desvelar nada, y la historia sería válida. Cada lector sustituirá "ella" por lo que quiera: una máquina tragaperras, una mujer, una Thermomix...
Miguel
Estoy de acuerdo con, Miguel.
Estoy de acuerdo con, Miguel. Mi intención al escribir esta historia y no nombrar directamente quien es ella, era un poco la sorpresa que se desvela a medida que lees. Aunque en un principio puse "ella, su perdición" tampoco indicaba que fuera una máquina, podría ser igual una mujer. Pero entendi que así quedaba mejor.
Aunque las frases desaparezcan después de la revisión es cierto que se aprende y si se eliminan es porque ves el error, igual que si es un punto o una coma mal colocada.
Y puestos a decir, diré que esta historia esta basada en alguien que conozco muy bien, por eso sé lo que piensan y lo qué no cuando estan jugando. Sé las consecuencias. Te aseguro que sufrí y me centre en él al escribirlo. Vamos, que este micro es el único que es más o menos real, aunque por suerte él no salto al vacío.
Un saludo.
Estoy contigo. Es un micro.
Estoy contigo. Es un micro. Me parece que más profundidad en el personaje apagaría la chispa. No mencionar la máquina tragaperras expresamente es un elemento más de la sorpresa. Aunque antes de llegar a la última línea ya se intuyé a quien te refieres. Un saludo
DavidRubio
Respeto la opinión, sólo que
Respeto la opinión, sólo que me parece más productivo ir de lo más grueso a lo más fino. Aunque se llegue en un segundo paso, las correcciones frase a frase se hacen igual.
Del mismo modo sostengo el texto siempre pertenece al autor y es libre para decidir qué hacer con él.
Saludos
Yo creo que en este caso se
Yo creo que en este caso se nota el afán por ocultar que "ella" es una ruleta (a mí me pareció eso, pero sirve también máquina tragaperras, claro), y esa intención hace que el efecto sorpresa se pierda, porque es forzado. No consigue engañar al lector, de manera que no lo sorprende.
Me parece muy interesante fijar nuestra atención en el conflicto. Don Enrique (Enrique A. Imbert) dice en Teoría y Técnica del cuento:
Geli
Hasta que se llega a la frase
Hasta que se llega a la frase:
"Ella" puede ser cualquier cosa (femenina singular) que el lector se imagine. No se engaña al lector, simplemente se le da poca información para que éste imagine. Cuando se le da la pista para la solución, si lo que imaginó coincide con la solución: no hay sorpresa. Si no, sí. ¿Por qué se pierde la sorpresa? ¿Por qué es forzada? ¿Cómo es una sorpresa no forzada? ¿Y forzada?
Miguel
Creo que en un relato tan
Creo que en un relato tan corto, desviar la atención del protagonista que, al fin y al cabo, es el ludópata y concentrarla en la "máquina", le resta protagonismo (permitidme la redundancia) al verdadero prota.
Por eso creo que, recurrir a ese efecto de sorpresa en este caso, no tiene mucho sentido porque hace que desviemos nuestra atención de lo verdaderamente importante: la víctima del juego.
A eso me refería con centrar nuestra atención en el conflicto, como también apuntaba Óscar.
Geli
En un cuento hay dos
En un cuento hay dos elementos a manejar: los indicios y los distractores. Si se omiten los primeros, se cae, casi seguro, en el deus ex machina. El final, en vez de sorprender decepciona.
Los distractores son indicios falsos. Recuerdo un cuento en el que el prota se la pasa consultando el reloj, en el desenlace se descubre que el dato carece de importancia (al mismo tiempo los verdaderos indicios cierran con perfección de... relojero). El autor, con habilidad, ha sembrado las dos cosas párrafo a párrafo.
Ahora, aquí hablamos de un texto que no llega a la docena de frases cortas. Lograr intriga, que el lector se involucre en la trama, si ser imposible, es muy difícil.
Saludos
Apreciada Verónica, ¿has
Apreciada Verónica, ¿has visto cuantas cosas se aprenden?. Un abrazo
DavidRubio
Hola, David. Sí, ya lo creo,
Hola, David. Sí, ya lo creo, lo he podido comprobar. Gracias.
Un abrazo.