Género:
- Microrrelato
Cuando la Guerra Terminal concluyó con la destrucción del planeta, solo quedaron dos hombres vivos. Solo dos paisanos que siempre habían sido enemigos, que se odiaban a muerte desde jóvenes. Entonces uno de ellos comenzó a pensar si no valdría la pena olvidar el pasado, enterrar viejos agravios e iniciar una relación nueva, colaborando primero en conservar la vida y después en localizar a otros posibles supervivientes, donde fuera que se encontrasen. Mientras se consagraba a dicha reflexión, el otro individuo ya había resuelto que su adversario debía morir y le partió la cabeza con una piedra.

Comentarios
Pues ya no se pueden
Pues ya no se pueden reproducir.
¡Ay, el hombre!, cuántas tonterías hace y eso que se llama a sí mismo homo sapiens-sapiens, el hombre que piensa. Pensar, piensa, pero nada bueno.
Miguel