Como un libro abierto (3)

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Enunciado: 

La vida es el principal alimento de ese extraño animal que es la literatura. Horacio Salas lo demuestra en este poema de su libro Memoria del tiempo.

Los juegos

Yo recuerdo la infancia

como un enorme patio.

La siesta interminable de Palermo

y tardes somnolientas los domingos.

El sol se acurrucaba en los balcones

y con mis personajes

acaso viajé a Marte muchas veces.

Desembarqué en islas del Pacífico

y en las costas de África y Borneo.

Fui Robinson, pirata y alquimista,

creador de los colores,

inventor de los héroes.

Viví en la Edad de Piedra,

soñé otros continentes,

fui soldado, ladrón y wing derecho,

detective, ministro, presidente.

Me adelantaba a Fangio en las carreras

y supe que Lavalle murió tras una puerta.

Recuerdo la tristeza de las tardes de Lluvia,

la cálida mirada de mi madre,

la tapa de todos mis cuadernos,

mis primeros dibujos de aviones y de pájaros,

de uniformes azules y leyendas.

También estuve enfermo

todo un noviembre largo,

rodeado de banderas, un libro de figuras,

Pif Paf, un diccionario,

recortes y acuarelas.

Fui dueño de las últimas glicinas.

Seguido por mi padre cacé un gran elefante

y atravesé la selva.

Algún día pensé ser Don Quijote

y estuve enamorado a los seis años.

Tuve un vago temor a los relojes

y en un jardín de otoño

aprisioné al fantasma

que habitaba mis sueños.

Hice amigos durables

y aprendí sobre un mapa

que el mar era celeste.

Un día simplemente pretendí ser un hombre

sin saber que en el juego se destrozaba el tiempo.

A veces vuelve el niño

como un misterio extraño

y acaso, tengo miedo.

El poema construye, verso a verso una imagen de la infancia. Enumera cosas simples, cotidianas, habituales, sin necesidad de usar términos rebuscados o grandilocuentes. A través de la enumeración, con palabras sencillas, podemos vislumbrar cómo fue aquella etapa en la vida del poeta.

Te propongo que:

  • Releas el poema.
  • Hagas una lista de los objetos que te acompañan en tu día a día. (Elige los que sientes más cercanos a ti, los más entrañables).
  • Añadas a la lista qué te gusta hacer, sobre todo, en los ratos libres.
  • Anotes los nombres de tus héroes (tele, cine, literatura).
  • Armes un texto que caracterice el momento que estás viviendo.

Cuando escribas, intenta que los lectores te reconozcan al leer, que digan: “Claro, esto solamente lo podías haber escrito tú”.

 

Fuente: Atreverse a escribir de Marcelo di Marco

Soluciones a: Como un libro abierto (3)

No guardo cosas ni me aferro a ningún objeto.

Me rijo por un pricipio mafioso: no tengas nada que no puedas abandonar en los próximos treinta segundos.

Las cosas que amo no me pertenecen, no por completo, aunque las disfrute como si no tuvieran más dueño que yo: pasear con Poroto por un monte de encinas, entre rocas y majanos. Ver cómo persigue a una perdiz, un conejo distraído o un...

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Publicado por Oscar
23/02/2013 - 16:15

El olor a libertad frente a este mar tranquilo; la sal en el viento; el sol cálido de invierno que da lustre a mi piel morena. Ojos entornados.

En la mochila: la pluma, testigo único de las derrotas de mi corazón y de los anhelos más secretos; la libreta repleta de tachones, retazos de historias que no siempre ven la luz; y un libro, siempre distinto, amante infiel con el que ocupar los tiempos de espera.

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Publicado por Geli
23/02/2013 - 17:49

Estoy en un mundo que no conozco. Lo conforman objetos que no llaman mi atención; objetos normales, personas normales, pero el conjunto me resulta extraño.

Sin venir a cuento, empieza a sonar la música de Again. La escena se oscurece... Mi despertador sigue reproduciendo la potente voz de Olga Román mientras mis párpados pelean con mis ojos para que no escapen. La consciencia empieza su jornada laboral recordándome el...

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Publicado por miguel
05/03/2013 - 20:34